domingo, 11 de octubre de 2015


Fuerza empuje
Hace mucho tiempo, cuando recién se había formado esa gran masa de agua que rodea gran parte de la Tierra, nada habitaba sus profundidades, solo había agua y más agua.
El día menos pensado, la Reina Masa pidió voluntarias entre las masas móviles para que fueran a conocer que había en lo hondo del océano. Y fueron muchas las que se ofrecieron para tal misión.
Éstas fueron al océano y apenas se introdujeron a él, confirmaron que nada móvil había. Solo se habían encontrado con algunas masas que se mecían debido al movimiento del agua. Y, como se parecían a esas masas con ramas que había en la superficie de la Tierra, las llamaron Vegetación Marina.
Las masas móviles que se introdujeron en el océano daban un paso tras otro y se iban adentrando en su profundidad. Trataban de asomarse a su superficie y no podían hacerlo, el Señor Peso las empujaba hacia abajo y les era imposible subir. A las masas móviles, a cada momento que transcurría se les hacía más difícil estar en el agua del océano, no podían respirar. Y por más que hacían esfuerzos no podían asomarse a la superficie del océano, estaba muy alto, ya habían llegado a mucha profundidad, y estaban muy lejos del lugar por donde habían entrado para poder devolverse. Algunas ya sentían síntomas de ahogo.
La Sabia Naturaleza, que estaba atenta, acudió donde las masas móviles que se internaban en el océano y les dio la facultad de respirar en el agua. Gracias a ello no tuvieron necesidad de salir a la superficie. Así nació la familia de las masas móviles acuáticas.
Las masas móviles acuáticas se movían de lado a lado por el fondo del océano, más no podían salir a su superficie y empezaron a echar de menos al Señor Sol que, antes, día a día los alumbraba y les daba calor.
Ni siquiera la Señora Luna los visitaba al fondo del océano. Y más se introducían al fondo del mar y más se oscurecía el lugar donde andaban.
La Delfina, que era la masa móvil más inteligente entre las que se habían internado en el agua hizo lo imposible para salir al borde de la Tierra y, tras mucho esfuerzo, lo logró. Otras la siguieron pero al tratar de respirar en la superficie se dieron cuenta que no podían y tuvieron que volver al agua.
Delfina, preocupada por todo esto, se dirigió donde la Reina Masa y le explicó lo que estaba sucediendo. La Reina la escuchó atentamente y llamó a todos sus asesores y asesoras para ver qué podían hacer para ayudar a las masas móviles que se habían internado al océano por órdenes suyas.
Ninguno de los asesores y asesoras tuvo una respuesta satisfactoria.
Entonces la Reina proclamó a todo su reino la noticia lamentable que le informaba Delfina, que las masas móviles acuáticas solo podían caminar por el fondo oceánico y que muchas no podían respirar en la superficie, que la oscuridad las estaban invadiendo y no podían subir cerca de la superficie para recibir la calurosa presencia del Señor Sol durante el día y de la luminosidad de la Señora Luna en las noches.
La princesa Materia que se enteró prontamente de lo que estaba sucediendo fue donde la Reina Masa y le dijo:
Mi Reina, creo que podemos hacer algo, yo puedo pedirle a la familia de los Átomos que formen pequeñas familias más numerosas, que podríamos llamarlas Moléculas, y en las sustancias más suaves como los líquidos, darles la propiedad de que ante cualquier presencia de una masa ajena a ellas, las empujen hacia arriba.
La Reina le dijo, me parece bien, pero el Señor Peso se opondrá a que alguien quiera hacerle competencia, él se encarga de empujar a las masas hacia abajo, hacia el centro de la Tierra. Y tú estás sugiriendo que exista una fuerza que empuje a las masas hacia arriba.
No mi Reina, el Señor Peso tendrá que aceptar tal proposición, si se niega adviértele que llamarás a mi amiga Gravedad y no la dejarás salir de tu palacio.
Bien princesa, entonces, con lo que tu propones estaríamos haciendo crecer la familia de las Fuerzas. Les agregaríamos una integrante más.
La Reina llamó a la Fuerza Normal, que actuaba como representante de la familia de las Fuerzas, y le contó todo lo sucedido y de la idea de la princesa Materia para solucionar el problema.
A Fuerza Normal le pareció muy interesante la idea y dijo estar gustosa de que la familia de las Fuerzas tuviera a una integrante más. Pero, le dijo a la Reina, creo que al Señor Peso no le va a gustar la idea.
No te preocupes, le dijo la Reina, ya tenemos una solución para ello.
Entonces, la Reina llamó a Delfina, que había esperado en la piscina del palacio de la Reina. Le anunció la forma en que iban a solucionar el problema. Le dijo que iban a mandar a una emisaria, una fuerza que aún no tenía nombre, para cumplir la misión que le encargaría la Reina.
Entonces, la fuerza desconocida y Delfina se fueron al océano.
Llegaron al océano y no transcurrió tiempo alguno después que ambas, Delfina y la fuerza desconocida, se internaron en el agua, que Delfina pudo darse cuenta que podía desplazarse en el agua, y no se iba al fondo.
Fueron entonces, Delfina y la fuerza desconocida, al fondo del océano y se encontraron con algunas masas móviles acuáticas que andaban vagando por ahí. Inmediatamente entraron en contacto con la fuerza desconocida pudieron elevarse en el agua y desplazarse de un lado a otro. La fuerza desconocida las empujaba hacia arriba y las hacía más livianas.
Y así, fue como todas las masas móviles acuáticas pudieron desplazarse en el agua.
A la fuerza desconocida le llamaron Fuerza Empuje, y se dieron cuenta que mientras más grande de tamaño era la masa que estaba en el agua, más fuerza ejercía la Fuerza Empuje.
Algunas masas pequeñas, que no eran tan afectadas por el Señor Peso, lograron flotar en el agua gracias a la Fuerza Empuje, otras un poco más grandes igual se iban al fondo del océano, pero decían que aún así se sentían más livianas.
El Señor Peso, apenas se enteró de los estragos que estaba haciendo la Fuerza Empuje, fue a reclamar ante la Reina Masa, pero, como ya sabemos, la Reina le planteó:
Señor Peso, si te niegas a la existencia de Fuerza Empuje, llamaré a Gravedad y le diré que nunca más te acompañe en tus andanzas y, como sabes, entonces no tendrás sentido y habrás de desaparecer.
El Señor Peso, con la cabeza gacha, no tuvo más que aceptar los designios de la Reina Masa, de lo contrario su existencia habría llegado a su fin. El Señor Peso planteó que con ello se le restaba poderío y que, quizás, ya no tendría sentido su existencia. La Reina lo calmó diciéndole que su presencia seguiría siendo importante, que no se preocupara tanto. Luego de un buen rato de conversaciones y negociaciones el Señor Peso se fue, muy molesto aún, a seguir recorriendo el reino de la Reina Masa.
A la Reina Masa le gustó tanto lo que sucedía con las masas móviles acuáticas, que inmediatamente le pidió a la princesa Materia que otorgara la misma propiedad a todas las sustancias suaves del reino, tanto a los líquidos como a los gases.
Y así es como la Fuerza Empuje ahora está presente en todo objeto que se coloca en un gas o en un líquido. La Fuerza Empuje las empuja hacia arriba.
Y el efecto de la Fuerza Empuje quedó, debido a la negociación que tuvo el Señor Peso con la Reina Masa, condicionado a:
- Si el tamaño de la cantidad de gas o líquido desplazado por la masa que se interna en ella, es mayor que la masa misma, entonces la masa ascenderá en los gases y flotará en los líquidos.
-Si el tamaño de la cantidad de gas o líquido desplazado por la masa que se interna en ella, es menor que la misma masa, entonces la masa descenderá y se irá al fondo del recipiente que contiene el líquido o el gas.
Y, entonces, desde que la Fuerza Empuje existe en la familia de las Fuerzas, es que las masas se sienten más livianas en los líquidos y en los gases. Incluso algunas masas pueden flotar en los líquidos gracias a esa Fuerza.
Ahora, que ha pasado tanto tiempo desde la aparición de la Fuerza Empuje, se puede decir que la princesa Materia tuvo una excelente idea y junto a la Reina Masa nuevamente impusieron orden y equilibrio a su Reino.
Y así es como ahora viven felices las masas móviles acuáticas, que posteriormente pasaron a llamarse Peces, y también las masas móviles aéreas que con el tiempo adquirieron el nombre de Aves.
PALABRAS DESCONOCIDAS :

AGUA: es una sustancia cuya molécula que esta formada por de átomos de hidrógeno y uno de oxigeno 

SUPERFICIE: es la magnitud que expresa la extencion de un cuerpo en dos dimensiones largo y ancho 

LUMINOSIDAD: como el numero de de partículas por unidad de superficie y por unidad de tiempo en un haz

RELACIÓN DEL CUENTO CON LA FÍSICA: fuerza que aparece cuando se sumerge un cuerpo en un fluido modulo de esta viene dado por el peso del volumen del fluido desalojando se produce debido a que la presión de cualquier fluido 


ANÁLISIS: determinado depende principalmente de la profundidad en el que se encuentre en otras ala cantidad de fluido que tenga encima 


Efectos de las fuerzas
Cierto día, por uno de los tantos jardines del reino de la Reina Masa, andaban unas masas divirtiéndose. Había masas grandes y masas pequeñas.
Las masas correteaban libremente y sin mayores tropiezos ya brincando sobre una canal o bien sobre un arbusto. Algunas masas jugaban a empujarse mientras que otras se recreaban mirando como las demás jugaban. Parecía un día feliz en el reino.
La noticia del día de diversión de las masas llegó a muchos integrantes del reino de la Reina Masa. Se acercaron Electrón, Protón y Neutrón. Otros que llegaron fueron las integrantes de la comunidad de las Fuerzas. El Señor Peso llegó junto a Gravitación Universal. Y, para finalizar, engalanaron el día la misma Reina Masa y la princesa Materia.
Y las masas, atentas a las miradas de tantos visitantes, siguieron sus entretenidos juegos. Algunas masas se contentaron tanto con las visitas que repartieron bebidas y pastelitos hechos en casa. Así todos podían participar de ese hermoso día.
De repente una de las Fuerzas, quiso participar en los juegos y empujó a una masa. La masa, sorprendida, que se movía hacia un lado, de repente cambió su movimiento y se fue para otro lado.
Otra masa, que estaba mirando los juegos, recibió el brusco empujón de otra Fuerza y salió desprendida de su asiento moviéndose al mismo lugar hacia donde la empujó la Fuerza.
Había otra masa, que estaba leyendo un cuento, que no participaba de los juegos bruscos de sus hermanas pues era muy delicada. Pero también recibió el empujón de una Fuerza que, desgraciadamente, la deformó y cambió su forma de presentarse. Pero al menos eso no fue tan grave, pues otra masa, más frágil que ella, también recibió el empujón de una Fuerza y no solo se deformó sino que se rompió en varios pedazos. De entonces se sabe que una Fuerza que actúa sobre una masa puede cambiarle su aspecto físico.
Estaban dos masas gemelas, masa uno y masa dos que eran del mismo tamaño, jugando por el jardín y cada una recibió el empujón de una Fuerza. Masa uno recibió una Fuerza más grande que la que recibió masa dos. Como consecuencia, el cambio de movimiento que sufrió masa uno fue mayor que masa dos.
Otra masa, que jugaba sola, recibió el empujón de una Fuerza y cambió su movimiento. Luego recibió el empujón de una Fuerza más grande y cambió más su movimiento. Y, finalmente, recibió el empujón de una Fuerza más pequeña y ahí, cambió levemente su movimiento.
Había una masa que, jugando, saltó una gran altura y cuando estaba arriba se le acercó el Señor Peso y lo empujó hacia abajo, haciendo que su movimiento fuera creciendo mientras bajaba. Algunos se dieron cuenta que en realidad el Señor Peso lo empezó a empujar hacia abajo desde que la masa saltó hacia arriba y, entonces, le había disminuido el movimiento hasta que la detuvo en la máxima altura que alcanzó la masa.
Como vemos, algunas masas por efecto de las Fuerzas, que habían empezado a jugar con ellas, aumentaban o disminuían su movimiento, mientras que otras se deformaban e incluso se dividían en partes más pequeñas.
También se pudo ver, en este día recreativo, que masas de igual tamaño se ven afectadas de distinta forma si reciben a una misma Fuerza.
Entre los visitantes se producían comentarios agradables y desagradables. Algunos decían que era simpático ver como cambiaban de forma y de movimiento las masas que eran empujadas por las Fuerzas. Otros decían que era un abuso que Fuerzas de distinto tamaño empujaran a las masas y que no las dejaran jugar tranquilas.
La princesa Materia y la Reina Masa, que como sabemos también estaban presentes en la fiesta de las masas, y más aún, ocupaban el sitial de honor en ella. Conversaban entre sí y comentaban las distintas reacciones que tenían las masas por efectos de las Fuerzas que intervenían en sus juegos.
La princesa Materia preguntó a la Reina Masa si acaso era normal que cuando una Fuerza actuaba sobre una masa ésta última se viera afectada ya sea cambiando su movimiento o deformándose.
Claro que sí, le decía la Reina Masa, es normal que ocurra así, más aún, si te has dado cuenta, si una misma Fuerza actúa sobre masas de diferentes tamaños, los efectos que le produce son diferentes también. A la más pequeña la cambia más su movimiento que a la más grande. También habrás observado que una misma masa cambia más su movimiento si es afectada por una Fuerza grande que si es afectada por una Fuerza más pequeña.
Y, también habrás visto que algunas masas frágiles solo se deformaban por efecto de una Fuerza mientras que otras, más frágiles aún, se deformaban al extremo de romperse y dividirse en masas más pequeñas.
La princesa volvió a preguntar a la Reina Masa: ¿de qué depende los efectos que sufren las masas cuando reciben una Fuerza?
Ahí la cosa es más complicada, respondió la Reina Masa. A veces solo depende del tamaño de la Fuerza, pero otras veces depende del lugar en que la masa recibe la Fuerza. Otras veces depende del tamaño de la masa.
A lo mejor no te distes cuenta, siguió la Reina, pero si una Fuerza empuja a una masa en toda su superficie provoca un efecto distinto si actuara sobre solo una pequeña parte de su superficie. Esto era más visible cuando las Fuerzas causaban la deformación de las masas frágiles.
Tú parece que estabas mirando para otro lado, continuó la Reina, pero hubo un momento en que una Fuerza empujó en toda los puntos de su superficie a una masa frágil y no le produjo ningún efecto, en otro momento esa misma Fuerza actuó sobre región más reducida de la superficie de la masa frágil y la deformó. Después actuó sobre una zona más pequeña aún y terminó rompiéndola en pedazos.
Querida princesa, es muy importante que sepas que algunas Fuerzas provocan diferentes efectos según sea el tamaño de la región donde actúan. De hecho, por ejemplo, hay algunas masas móviles, que se acuestan sobre unas camas hechas de clavos y lo hacen sin dificultad alguna, pero no pueden pararse en un clavo sin hacerse daño. Eso es porque la fuerza que los clavos ejercen sobre esas masas móviles en el primer caso se reparten en varios puntos y en el segundo caso se aplica en un solo punto.
La princesa Materia, muy agradecida de las enseñanzas de su Reina, en un momento de descanso convocó a todas las masas que estaban jugando a una reunión informativa y les dijo:
Estimadas masas que adornan el reino de la Reina Masa, les informo que de ahora en adelante pongan cuidado en aceptar o no que las Fuerzas intervengan en sus juegos. Como habrán notado, las Fuerzas les cambian el movimiento y, a veces, las deforman y, peor aún, otras veces las rompen. Pongan, pues, mucho cuidado. Puede ser muy entretenido jugar con las Fuerzas pero deben atenerse a las consecuencias de esos juegos ya que hay algunas Fuerzas más bruscas que otras.
Estén atentas a las Fuerzas de la familia de los Golpes, ellos son muy violentos y pueden deformarlas y afearlas. Otras familias, como las Fuerzas Impulsivas, solo les cambian el movimiento. Incluso el Señor Peso, a quien tanto admiro, les provoca efectos, especialmente cuando saltan.
Una de las masas que estaba presente se levantó y dijo: querida princesa Materia, no siempre has venido a nuestros días de recreación y agradecemos que hoy lo hayas hecho. Siempre que jugamos lo hacemos con las Fuerzas, ellas contribuyen a que nuestros días sean más divertidos, sin ellas, nuestras vidas serían apacibles y de mucho aburrimiento. A nosotras nos gusta sentirnos impulsadas por las Fuerzas y así cambiar nuestro movimiento, también nos agrada que vengan unas Fuerzas y nos deformen ya que así podemos cambiar nuestra forma de presentarnos, también nos gusta que nos rompan ya que esa es la mejor forma que hemos encontrado para conservar nuestra especie, de una de nosotras nacen varias más.
La princesa Materia agradeció la sinceridad de la masa que habló y también encontró sabiduría en sus palabras y les prometió que en adelante ella siempre iba a venir los días en que había diversión y fiesta. Más aún, les pediría que esto lo hicieran todos los días, ha sido muy agradable verlas como se entretienen junto a las Fuerzas.
Y así fue como día tras día las masas se entretienen con las Fuerzas que juegan con ellas.
Y las Fuerzas, felices, siguieron modificando los movimientos de las masas, otras las deformaban y otras las dividían en pedazos. 

PALABRAS DESCONOCIDAS :

EMPUJE: es un empuje de reacción descrita cuantitativa mente por la tercera ley de newton cuando un sistema explele o acelera masa en una discrecional (acción) la masa acelera causara una fuerza igual en dirección contraria (reacción)

MOVIMIENTO: es un cambio de de la posición de un cuerpo a largo del tiempo respecto a un sistema de referencia 


RELACIÓN DEL CUENTO CON LA FÍSICA: es la causa directa de los cambios e rapidez y de deformación que puede experimentar un cuerpo . 

ANÁLISIS: la fuerza influye en el equilibrio de los cuerpos , ademas produce sobre ellos dos posibles efectos 
variación en su estado de movimiento o reposo 
de formaciones de los cuerpos 


El Señor Peso
Hace tiempos muy remotos, cuando la Reina Masa estaba creando su reino, la princesa Materia ya estaba recorriendo cada rincón del universo que se estaba formando, y también el que estaba por formarse, y, por cierto invitó a su leales súbditos Electrón, Protón y Neutrón.
La princesa Materia también invitó a recorrer las distintas masas del reino a su amiga Gravedad, que más tarde se encontraría con Leydela y daría forma a las responsables de la organización de las distintas masas del espacio finito e infinito, me refiero a Gravitación Universal.
Y cuando las distintas masas recibían la visita simultánea de la princesa y de Gravedad, ocurrió el fenómeno más curioso que se tenía en cuenta por entonces.
Las distintas familias del reino de la Reina Masa se atrajeron entre sí dando forma a la forma del reino. Tuvieron lugar las Constelaciones, las Galaxias, los Sistemas Estelares como el Sistema Solar, y otros difíciles de enumerar.
Sucedió que en cada una de las grandiosas masas del reino, que formaban las familias más poderosas del universo, las masas más pequeñas a las que visitaban la princesa Materia y su amiga Gravedad, se iban sintiendo atraídas por las grandes masas.
Y así fue sucediendo, de masa en masa. Las masas más pequeñas, móviles e inmóviles, se sentían más atraídas a masas grandes que a masas más pequeñas.
El curioso fenómeno, del cual no se tenían noticias anteriores, llamó particular atención a las masas móviles. Éstos empezaron a estudiar lo que sucedía a cada masa del reino y se dieron cuenta que las masas pequeñas como que se “pegaban” a las masas más grandes. Pero no encontraron explicación.
Fue entonces que la princesa Materia fue a consultar a la Reina Masa, por si acaso sabía algo del por qué sucedía que cuando se juntaba una masa con Gravedad, las masas más pequeñas eran atraídas por las masas más grandes.
La Reina Masa, se quedó pensando un momento y le dijo a la princesa: Debe ser el Señor Peso que está haciéndose presente en las masas más pequeñas de mi reino.
La Reina Masa le contó a la princesa que el Señor Peso ya antes se había hecho presente y que incluso había pretendido ser más importante que ella, y que después de superada la aparente disputa del reinado, ella, muy magnánima, había decidido que el Señor Peso siguiera presente en el universo pero a condición que se hiciera presente solo en las cercanías de masas grandes. De entonces que el Señor Peso anda por ahí, y tú lo que has hecho es encontrarte con él. Y, verás que se manifiesta solo si te acompaña tu amiga Gravedad, así lo había predestinado la Sabia Naturaleza.
Continuó la reina: si quieres no ver más al Señor Peso, basta que le pidas a Gravedad que no te acompañe y verás que él se ocultará nuevamente.
La reina le preguntó a la princesa Materia: ¿Por qué te interesas tanto en lo que le ocurre a las masas pequeñas de mi reino cuando andas con Gravedad?
La princesa, ruborizándose, le dijo: Me ha llamado la atención lo que he visto y creo que me ha gustado, me agradaría conocer más a ese Señor Peso que dices que anda por ahí.
Princesa, le dijo la Reina Masa, ¡cuidado con lo que pretendes!, el Señor Peso busca poder y parece que está viendo en ti la oportunidad que no encontró antes conmigo. Cuidado princesa, ten mucho cuidado, no te conviene acercarte a él. El muy bribón capaz que quiera conquistar mi reino a través de ti o, peor aún, alejarte de mí.
La Princesa, desafiante, le dijo a la Reina: Reina mía, no pretendas influenciar mi vida, creo que me he ganado el derecho a cuidar de mí y a ser responsable de cada paso que doy. Yo creo, mi respetada Reina, que no debes angustiarte tanto, el reino es tuyo y nadie osará quitártelo. Además, no temas pensando que me iré de tu reino, de mi tan fácil no te desprenderás. Además, ¿qué harías si no me tuvieras presente en tu reino?, ¿qué serían de las masas de tu reino si no me tuvieran a mí, la Materia? Te aseguro que serían la nada misma y recuerda que la nada aún no la conquistas.
La Reina luego de pensar un poco en lo que la princesa le había dicho, llegó a la razonable convicción de que la princesa tenía razón. Que su reino no existiría si la princesa Materia no estuviera presente en cada una de las masas del reino.
La Reina Masa, le dijo a la princesa: Pues ve entonces mi querida princesa, espero que lo que hagas sea por tu propio bien, por el bien de mi reino y por el bien del universo, y creo que si la Sabia Naturaleza permite que esto suceda, entonces busca tu propio camino, te lo mereces.
Así fue como la princesa Materia se presentó ante una reunión de las más sabias masas móviles y les explicó:
“Queridas súbditas, las masas más pequeñas, se sienten atraídas hacia las masas más grandes y es algo natural que ocurre. Lo que sucede es que el Señor Peso se ha apoderado de todas ustedes gracias a la presencia de la Gravedad que visita todas las masas del reino.”
“Verán que donde esté Gravedad, también está el Señor Peso. Es inevitable.”
Para que se informen mejor llamaré a Gravedad, si viene ella, seguro que también viene el Señor Peso, ahí le pueden preguntar a él mismo sobre este extraño fenómeno que está ocurriendo.
Les esperaremos, le dijeron las masas móviles.
No transcurrió mucho tiempo cuando la princesa Materia y Gravedad llegaron a donde estaban reunidas las sabias masas móviles.
Y, ¿el Señor Peso?, preguntaron las masas móviles a la princesa Materia y a Gravedad.
Gravedad llamó al Señor Peso y no aparecía. Volvió a insistir y nada ocurría. Al final, fue la princesa Materia la que lo llamó, y claro, ahora el Señor Peso no se pudo resistir y se asomó ante ellas y las sabias masas móviles.
La más sabia de las masas móviles se presentó, y dijo: Miren, a mi me llaman Raza Humana, y quiero saber, Señor Peso, por qué es que desde hace un tiempo a esta parte las masas pequeñas del reino de la Reina Masa, incluido nosotras, nos sentimos atraídas a las masas grandes. La Tierra nos atrae y no podemos escapar de ella.
El Señor Peso tomó la palabra y dijo: Mira Raza Humana, lo que ocurre es gracias a la presencia de la princesa Materia, que le da sentido a las masas como ustedes y todas en general, y a la Gravedad. Cuando ambas se juntan, es decir, Materia y Gravedad, yo me materializo en cada una de las masas en que se encuentran ellas, y por naturaleza mi tendencia es irme siempre hacia el centro de las masas más grandes.
Es más fácil decir, continuó el Señor Peso, que cuando una masa se encuentra con Gravedad, inevitablemente seré yo el Peso, quien actuará sobre ella y trataré de llevarla conmigo hacia el centro de las masas grandes, pero como ustedes saben, es imposible que nos metamos en el interior de ellas, por lo que ustedes solo quedarán adheridos a la superficie de esas grandes masas. Así como ustedes se sienten atraídos a la masa Tierra, donde estamos ahora.
Continuó el Señor Peso: Y, de entre todas las masas que se atraen a las masas grandiosas del reino, mi presencia es más notoria en las masas más grandes que en las más pequeñas.
Terminada la locución del Señor Peso, la Raza Humana dijo: Gracias Señor Peso, de ti hemos aprendido algo muy importante hoy día. Sin duda que a ti te debemos entonces el hecho de que no nos podamos desprender de esta hermosa Tierra. Si no fuera por ti, seguramente en cada paso que diéramos nos escaparíamos hacia el espacio finito e infinito. Gracias nuevamente.
Así fue como la Raza Humana comprendió la naturaleza y función del Señor Peso en la existencia en el reino de la Reina Masa.
La princesa Materia quedó maravillada del poderío y sabiduría del Señor Peso y, para agradecer la presencia de él, que recién ahora lo conocía en persona, lo invitó a recorrer juntos, y visiblemente, cada una de las masas del reino de la Reina Masa.
Y así es como desde entonces, cada masa que es visitada por la princesa Materia, su amiga Gravedad y el Señor Peso, el reino de la Reina Masa parece más ordenado que nunca.
Y... se fueron recorriendo el universo,... de masa en masa. 

PALABRAS DESCONOCIDAS 

FENÓMENO: son los cambios que se representan en la materia sin alterar su construcción es decir que no forman nuevas sustancias y por lo tanto no pierden sus propiedades 

INMÓVILES: que es firme y constante 

PARTÍCULA: se emplea para nombrar un proporción de dimensiones muy reducidas de materia 

RELACIÓN DEL CUENTO CON LA FÍSICA : el peso es una medida de la fuerza gravito ria que actúa  sobre un objeto el

ANÁLISIS: el peso equivale ala fuerza que ejerce un cuerpo sobre un punto de a poyo , por la acción del campo gravitatorio local sobre la masa del cuerpo 


Comunidad fortificada
En el reino de la Reina Masa la vida transcurría plácidamente, la princesa Materia iba y venía de masa en masa, los fieles súbditos de la Reina hacían su vida alegremente.
No había ser en el reino que no contemplara la grandiosidad de su Reina y que no manifestara agradecimiento a la princesa Materia por visitarlos permanentemente.
Cierto día, en una de las comunidades más importantes del reino, la Comunidad Fortificada, las familias de las Fuerzas se habían reunido a festejar un aniversario más del matrimonio entre Leydela y Gravedad, que por entonces ya se habían hecho conocido como Gravitación Universal por todas partes de la comunidad y del reino de la Reina Masa.
Gravedad en sus viajes por el espacio finito e infinito ya había visitado a casi todos los habitantes, incluyendo a todas las masas, y había logrado en muchas de ellas dotarles de la cualidad de ser no solo hermosas sino que también las había hecho atractivas.
A las masas más grandes les dio mayor capacidad de atracción que a las menos grandes, y así es como los cuerpos del universo se organizaban en torno a masas grandes.
La familia del Sistema Solar se había agrupado alrededor del Señor Sol, que era una de las masas más grandes del espacio y por ello podía atraer a cada uno de los planetas, cometas y otros objetos que integraban su familia. Incluso la Tierra y otros planetas atraían sus propias Lunas.
Las Fuerzas hicieron diversas competencias y actividades recreativas, unas hacían más trabajo que otras, pero al final todas participaban de la celebración.
Algunas fuerzas eran más extrovertidas que otras, entre las más extrovertidas estaba la Fuerza de Acción, que a veces golpeaba la mesa para que le sirvieran más bebida, y la Fuerza del Viento no lo hacía mal ya que emitía ruidos ensordecedores, que incluso hacía que las hojas de los árboles bailaran a su compás.
Una Fuerza que era bastante silenciosa se encargaba de tener a todos los implementos sobre la superficie de la Tierra y que no se hundieran en ella, se trataba de la Fuerza Normal, mientras que el Señor Peso se encargaba de que no se elevaran al aire y se perdieran en el espacio.
Las hermanas Fuerzas de Roce impedían que los competidores alcanzaran grandes velocidades en el intento de ganar alguna competencia, los tenían controlados a todos de tal forma que nadie se perdiera el espectáculo que brindaban.
Entre las fuerzas introvertidas, se destacaban Fuerza de Reacción, que nunca tomaba iniciativas para algo, siempre actuaba una vez que su hermano gemelo, Fuerza de Acción, lo hacía. Otra fuerza que siempre pasaba desapercibida era Fuerza Magnética, que incluso no se mostraba, siempre actuaba ocultamente.
Otra fuerza que se mostraba muy tímida era la Fuerza Eléctrica, a ella solo se le conocía por sus efectos en las masas transparentes que se denominaban ampolletas y en las masas que emitían ruidos, las radios y las televisiones.
Mientras, más ocultamente se encontraban Fuerza Atómica y Fuerza Nuclear. Estas no solo eran silenciosas sino que además ni siquiera mostraban sus efectos en forma visible para los demás.
En un momento en que estaban descansando entre competencia y competencia, se produjo un diálogo entre Fuerza de Roce y Fuerza Normal.
Dijo Fuerza de Roce: pues te digo que la fuerza más grande e imponente que existe es la que produce el matrimonio Gravitación Universal, es decir, la Fuerza de Gravedad.
¡No!, decía Fuerza Normal, la fuerza más grande es capaz de ejercerla la Fuerza Nuclear.
Fuerza de Acción que estaba escuchando esa conversación, preguntó a Fuerza Normal por qué decía eso, si todos sabían que Gravitación Universal era la responsable de atraer las masas más grandes del universo y la Fuerza Nuclear ni siquiera estaba a la vista.
A lo que Fuerza Normal respondió: mira, estuve conversando con uno de los súbditos más fieles de la Reina Masa, me refiero a Neutrón. Y me dijo que si uno escarbaba y escarbaba en las masas en que estaba la princesa Materia, nos íbamos a encontrar con unas masas muy pequeñas, que pertenecen a la familia de los distinguidos Átomos, y en ellas se encuentran en su interior los miembros de la familia de los Protones, que entre sí son muy peleadores, se rechazan continua y permanentemente con enorme intensidad, pero que a pesar de todo había una especie de pegamento que los mantenía unidos, ese pegamento es la Fuerza Nuclear de la que estoy hablando. Ella es la más fuerte, pues atrae incluso a masas que se rechazan. Lo que hace Gravitación Universal no es ninguna gracia, atrae solo a las masas que se atraen, pero – en todo caso – es quizás lo más importante que ocurre en el reino de la Reina Masa.
Fuerza de Reacción, que estaba atento a la explicación de Fuerza Normal, preguntó: ¿y qué sucede con Fuerza Atómica, a la que tantos le temen a pesar de ser tan tímida y permanece tan oculta siempre?
Entonces, fue la misma Fuerza Normal en responder: Fuerza Atómica es bastante grande en verdad, si se le compara con la Fuerza de Gravedad, pero es pequeña si se le compara con Fuerza Nuclear, los efectos de Fuerza Atómica están en el orden de mantener unidas a las familias de los distinguidos Átomos en unas comunidades que se hacen llamar Moléculas. Y ella, Fuerza Atómica, es entonces la encargada de mantener la forma y tamaño de las masas del universo.
Fuerza de Roce con el Aire, que también estaba atenta a todas estas aseveraciones, preguntó: y ¿Fuerza Eléctrica, es fuerte o débil?
Fuerza Normal, que parece que sabía todo, respondió: Fuerza Eléctrica es bastante extraña, a veces atrae y otras veces rechaza. Todos sabemos que Electrón, Protón y sus hermanos son los más juguetones entre las masas del reino de la Reina Masa, pues bien, ocurre que cuando en dos masas hay en cada una más electrones que protones entonces esas masas se rechazan, mientras que si en una masa hay más electrones y en la otra más protones, entonces las masas se atraen. Ahora, Fuerza Eléctrica, si se le compara con las demás fuerzas, es bastante fuerte, solo se puede asegurar que Fuerza Nuclear es la única que le gana.
Y, Fuerza Impulsiva preguntó: entonces, ¿por qué si Gravitación Universal, que parece que es la más débil de todas, es la que domina el reino de la Reina Masa?
Fuerza Normal, ya derrochando sabiduría, dijo: miren, Fuerza Nuclear se encarga de mantener unidos los neutrones de una familia de los distinguidos Átomos y eso no se nota, Fuerza Atómica se encarga de dar cohesión a las masas y les da su forma y su consistencia y esto tampoco se nota, Fuerza Eléctrica actúa dependiendo si las masas tienen más electrones que protones o menos electrones que protones. Resulta que las masas del reino de la Reina Masa tienen, cada una, más o menos la misma cantidad de electrones que protones, por lo tanto Fuerza Eléctrica no siempre se da a conocer.
Sin embargo, continuó Fuerza Normal, Gravitación Universal siempre está presente y no depende de los traviesos electrones o de los protones o de los neutrones. Depende solo de que la princesa Materia esté en los cuerpos del universo, es decir, depende solo de la existencia de las masas. Por ello es que es la que más se muestra, a pesar de ser una de las más débiles.
Y así es como con la sabiduría de Fuerza Normal se logró entender la grandiosidad de Fuerza de Gravedad y del matrimonio Gravitación Universal, sin perder de vista de la importancia de las otras fuerzas de la Comunidad Fortificada.
Terminó el interesante diálogo entra las fuerzas presentes en la celebración del aniversario de Gravitación Universal y continuaron las actividades con la repartición de una rica y deliciosa torta. 

PALABRAS DESCONOCIDAS :
FORTIFICADA: hacer mas fuerte ,física o moral mente a una persona 

ELÉCTRICA: forma de energía que resulta de la existencia de una diferencia de potencial entre dos puntos lo que permite establecer una corriente eléctrica 

RELACIÓN DEL CUENTO CON LA FÍSICA : incrementar la protección de un lugar por medio de obras 

ANÁLISIS. proteger un lugar con construcción defensivas 



Caminar
Hace mucho tiempo, casi en los inicios del tiempo de las masas móviles. Una de ellas, que se hacía denominar Raza Humana iba caminando tranquilamente por el bosque cuando uno de los árboles lo llamó y le preguntó: 
- Dime Raza Humana, ¿cómo es que puedes caminar y nosotros, los árboles no? 
La Raza Humana, hasta entonces, sólo había caminado y caminado pero jamás se había hecho esa pregunta, y por más que lo intentó, no logró dar con una respuesta satisfactoria a la demanda del árbol. Sólo pudo decir: 
- Mira hermoso árbol, yo siempre he caminado, y creo que es la Sabia Naturaleza la que me ha dado esta virtud, pero más no sé al respecto. 
Y la Raza Humana siguió su camino, luego se encontró con una gran roca y ésta le hizo la misma pregunta, y la respuesta de Raza Humana fue la misma. 
Y fueron muchos más los seres inanimados los que interrogaban a Raza Humana pero éste jamás tuvo una respuesta coherente que dar. 
Y Raza Humana se puso a indagar acerca del extraño fenómeno que lo diferenciaba de los demás seres del reino de la Reina Masa. Y nada, no conseguía obtener ni siquiera una hipótesis razonable. 
Cansado la Raza Humana de buscar y buscar respuesta a una pregunta aparentemente sencilla, convocó a todos aquellos seres que pudieran brindarle respuesta a semejante inquietud que ya lo embargaba y no lo dejaba dormir tranquilo. 
El Señor Peso escuchó la convocatoria de Raza Humana y fue a responderle. También acudió Gravedad, la hermosa esposa de Leydela. Incluso Inercia fue a intentar satisfacer la demanda de Raza Humana.
Cuando Raza Humana vio que eran varios los que querían solucionar su interrogante, los invitó a una reunión a su casa, levantada a orillas de un hermoso río. 
Muchos curiosos se informaron de esa reunión y acudieron a presenciarla y ver cuál era la respuesta acerca de cómo es que la Raza Humana podía caminar. 
Raza Humana dispuso que la reunión se realizara al aire libre, de tal forma que todos pudieran escuchar las sabias palabras de los invitados. 
Y empezaron a proponerse respuestas: 
- El Señor Peso dijo: La Raza Humana, y otros seres, pueden caminar pues el peso de ellos los obliga a permanecer sobre la superficie de la Tierra. Y cuando intentan avanzar, elevando uno de los pies, es el peso el que lo obliga a avanzar y así puede dar un paso, y luego otro y otro más, logrando, entonces, que pueda caminar. 
Inercia escuchó atentamente las palabras del Señor Peso y agregó: lo que dice el Señor Peso es cierto, pero soy yo la encargada de que la Raza Humana, y otros seres, dando el primer paso después continúen avanzando o retrocediendo, si no fuera por mí, darían el primer paso y ahí quedarían sin poder avanzar o retroceder. 
Gravedad, que también había escuchado al Señor Peso y a Inercia, dijo: cierto lo que dicen ustedes, pero deberán tomar en cuenta, especialmente el Señor Peso, que si no existiera yo, el Señor Peso no podría actuar sobre la Raza Humana y otros seres que pueden caminar. Yo le soy muy necesario, pues yo me encargo de empujar al pie de Raza Humana y otros seres animados a la superficie de la Tierra. 
De entre los asistentes algunos quisieron opinar. La Raza Humana, no satisfecho aún por los argumentos que escuchaba accedió a que otros participaran. 
Fue así que otros emitieron su opinión: 
Fuerza Normal, había escuchado al Señor Peso, Inercia y Gravedad y agregó, cierto lo que dicen todos ustedes, pero deberán tener en cuenta que si no fuera por mí, la Raza Humana se hundiría en la Tierra, yo soy la encargada de equilibrar el peso que tiene y dejarlo sobre la superficie de la Tierra. Si yo no existiera no habría ser en la Tierra que no se hundiera bajo su superficie. 
Fuerza Muscular, que también andaba por ahí, después de haber escuchado tan brillantes participaciones del Seño Peso, de Inercia, de Gravedad y su antecesor, la Fuerza Normal, no pudo más que agregar, muy cierto lo que dicen todos ustedes, pero, ¿podría caminar la Raza Humana y otros seres animados si yo no hiciera el intento de mover el pie de ellos? Verán que mi presencia es indispensable, sin mí es imposible cualquier intento de caminar, si no fuera por mí, lo único que sucedería es que la Raza Humana estaría igual que los árboles y las rocas, estaría parado y solo gracias al Señor Peso, Gravedad y Fuerza Normal no se elevaría ni se hundiría. 
La Raza Humana ya creía que tenía la respuesta a la pregunta que tantos seres le habían hecho y para la cuál no tenía argumentos que justificaran una buena respuesta. 
Les agradeció a todos los participantes y a los asistentes y les pidió que se retiraran pues ya tenía la respuesta que necesitaba. 
Todos se estaban retirando cuando de entre el tumulto surgió una fuerte voz. 
¡Hey!, Raza Humana, lo que has escuchado es aún insuficiente para que puedas dormir tranquilo. 
Raza Humana, que ya creía tener la respuesta, le dijo: 
- ¡No!, ya no necesito escuchar más, ya tengo lo que necesito, gracias de todas formas. 
Raza Humana, fue entonces a dar un paso para encaminarse a su casa y se resbaló quedándose en el mismo lugar, intentó dar otro paso y no podía. Entonces, pidió que le ayudaran para lograr avanzar. Fuerza Impulsiva, que aún no se retiraba, le dio un pequeño empujón y la Raza Humana salió rauda sin poder detenerse, afortunadamente para él se le interpuso un árbol y chocó con él y quedó con varias magulladuras. No entendía lo que sucedía. 
Inercia le dijo: Raza Humana, yo soy la responsable de que no te hayas podido detener, pero sugiero que escuches las palabras de ese que quiere hablar. 
Entonces, Raza Humana se paró y llamó a quien quería opinar también. 
Era Fuerza de Roce quien quería hablar. Y dijo: 
- Ya ves Raza Humana, ahora que te hice falta y que querías ignorarme no has podido siquiera sostenerte en un lugar, no pudiste empezar a caminar por más que el Señor Fuerza Muscular lo intentó, y ni siquiera con el Señor Peso y Gravedad pudisteis hacerlo, tampoco te ayudó la querida Fuerza Normal, solo Inercia colaboró y lo único que conseguiste fue chocar con ese árbol. 
Bueno, dijo Raza Humana, y qué tienes que decirme entonces: 
- Verás, cuando tu apoyas tus pies en la superficie de la Tierra, y el Señor Fuerza Muscular intenta mover tu pie, tu pie necesita donde afirmarse para impulsarse, y ahí estoy yo, permitiendo que no te resbales en la superficie de la Tierra. ¿Entiendes ahora? Bueno, ahora que quisiste escucharme puedes volver a caminar sin dificultad. 
Raza Humana iba a intentar caminar y tampoco pudo hacerlo, no se resbalaba pero tampoco avanzaba. Pidió al Señor Impulso que lo empujara, éste lo hizo, pero aún así no logró moverse un milímetro. 
La multitud que estaba aún observando lo que pasaba a Raza Humana, no podía contener la risa y las carcajadas se escuchaban de lado a lado en el reino de la Reina Masa. 
Entonces, entre los asistentes surgió una voz imponente: 
- Estimada Raza Humana, ¿te dignarías escuchar una voz más? 
Todos dirigieron la vista hacia quien había hablado, y se dieron cuenta de que eran los gemelos Fuerza de Acción y Fuerza de Reacción. 
Raza Humana, ya molesto con lo que le estaba sucediendo y con ser motivo de las risas de la multitud. Aceptó escucharlos. 
- Tomó la palabra Fuerza de Acción. Querida Raza Humana, cuando la Fuerza Muscular intenta mover tu pie yo soy quien me personifico en ella y soy la responsable de iniciar la acción de intentar mover tu pie, transmitiendo la fuerza sobre el suelo. 
Inmediatamente continuó Fuerza de Reacción. Y yo, apenas veo que intentan moverte, mi hermano hace el intento, me personifico en el suelo, y gracias a Fuerza de Roce que impide que te resbales, yo ejerzo mi Fuerza de Reacción sobre tu pie. Y gracias a ello puedes moverte. 
Y ahora, la Raza Humana intentó moverse, y al fin pudo hacerlo. Fue a dar la mano, por agradecimiento, a todos los que colaboraron dándole los argumentos necesarios para la respuesta a la pregunta que tantos le habían formulado. 
Y así es que, desde entonces, la Raza Humana y otros seres animados, pueden caminar gracias a la gran familia de las fuerzas y otros amigos. 
Raza Humana se dio cuenta que para caminar tenía que agradecer al Señor Peso, a Gravedad, a Inercia, a Fuerza Normal, a Fuerza Muscular, a Fuerza de Roce y a los gemelos Fuerza de Acción y Fuerza de Reacción. 
Y así la Raza Humana siguió caminando por las calles, caminos, sendas y veredas de la Tierra. 

PALABRAS DESCONOCIDAS :

RAZA HUMANA : se referían  a los grupos en el que se subdividen los seres humanos de acuerdo con diversos sistemas de clasificación usados especial mente entre los siglos XVlll y mediados del XX

VIRTUD: disposición habilitan para ser el bien 

TUMULTO: alboroto producido por una multitud 

relación DEL CUENTO CON LA FÍSICA: el simple echo de caminar tiene una respuesta en la física esto se logra mediante el principio de acción y reacción la tercera ley de newton según a cada fuerza aplicada (acción) le corresponde a otra fuerza de igual magnitud y dirección contraria (reacción) 


ANÁLISIS: cuando caminamos empujamos al suelo hacia atrás de manera que según el principio de a y r , el suelo nos empuja con la misma magnitud y dirección opuesta 





sábado, 10 de octubre de 2015


El reino de la Reina Masa
En el reino de la Reina Masa, como ha de suponerse, los habitantes son masas.
Hay masas tan grandes como nuestro Señor Sol, y más grandes aún, también hay masas tan pequeñas como granos de arena, y las hay más pequeñas aún, hay masas en forma de pelota y también en forma de cuadrados, hay masas que se mueven y otras que están quietas, hay masas que se ven y otras que no se ven, en fin, sería muy largo enumerar todos las formas, tipos y tamaños de las masas del reino.
La Reina Masa gobierna sin lugar a dudas el universo de lo finito y de lo infinito. Es la Sabia Naturaleza la que le ha dado tal misión. Y ella, la reina, cumple su tarea desde que empezó el tiempo y seguramente lo estará haciendo cuando el tiempo llegue a su fin.
La Reina, para poder realizar su misión tiene a su princesa: la bella Materia, y ella, tiene a tres de los súbditos más fieles del reino: Electrón, Protón y Neutrón. Electrón era el más pequeño de los tres, Protón y Neutrón eran muy parecidos de tamaño.
La princesa Materia, sin perder ni un instante de su existencia envía, de masa en masa del reino, a sus fieles súbditos Electrón, Protón y Neutrón, para ver el estado en que se encuentran. Ellos se incorporan a cada una de las masas del universo y prontamente envían reportes a su ama, la princesa.
Al poco tiempo de que Electrón, Protón y Neutrón empezaron a andar juntos por el reino, empezaron a corretearse unos a otros, no había quién detuviera sus jugarretas. Electrón siempre quería llegar primero a las distintas masas que iban a visitar, pero también quería lo mismo Protón, y, a veces, se ponían a discutir. Neutrón, que era muy amistoso, siempre hacía que Electrón y Protón se reconciliaran y volvían a las jugarretas.
Un día fueron Electrón, Protón y Neutrón a unas masas extrañas que estaban pegadas en la Tierra y que tenían unos troncos grandes y se adornaban con lindas hojas que colgaban de sus ramas. Y no podía ser menos, Electrón, Protón y Neutrón empezaron a corretearse unos a otros y corrían de rama en rama, de hoja en hoja y con ello lograron que las hojas se movieran de un lado a otro.
Había unas masas móviles que decían que eso era el viento, pero no sabían que eran los súbditos fieles de la princesa Materia que andaban jugando por ahí.
Otro día, se subieron a una masa larga y angosta, parecía una línea y tenía color metálico. Protón y Neutrón se marearon y les dio pánico moverse, sin embargo Electrón, que era el más pequeño y travieso, se puso a correr de un lado a otro, y una masa móvil grande que se dio cuenta del juego de Electrón, le llamó – al juego – electricidad. Y a Electrón le gustó el juego, pues podía producir efectos luminosos en unas masas frágiles y transparentes, que las masas móviles le llamaban ampolletas, y también efectos ruidosos en unas masas que las masas móviles le llamaban radio.
De entonces que Electrón no puede abandonar el juego y las masas móviles tienen la electricidad en sus casas.
Una vez, Electrón, Protón y Neutrón estaban plácidamente descansando a la sombra de un árbol y de repente vieron pasar a una masa muy pequeña, parecía una simple partícula. La partícula iba muy rápida pero no pudo escapar a la buena vista de los amigos. Y, algo les llamó la atención, la partícula a medida que avanzaba, su tamaño iba aumentando. Entonces, se paró Electrón y la llamó. Partícula se detuvo bruscamente volviendo a su tamaño normal. Electrón y sus amigos le preguntaron a qué se debía que su medida aumentaba mientras se movía. Partícula respondió: “miren yo soy casi igual a ustedes, pero ocurre que cuando viajo muy, muy rápido, mi cuerpo se infla y se infla, por eso me ven más grande, lo que me ocurre es relativo, depende de la rapidez con que me mueva, ustedes podrían experimentar lo mismo si lo hicieran”. Electrón, juguetón como siempre, hizo la prueba y se dio una vuelta a la Tierra a casi la velocidad de la luz, y cuando pasó frente a sus amigos y Partícula, que aún no se iba, lo vieron más grande, se detuvo y volvió a su forma original. Encontró que el juego era muy divertido. Y, así fue como Electrón, Protón y Neutrón hicieron una amistad enorme con Partícula, que no estaba en sus planes, y la llamaron “masa Relativa”.
Las masas móviles grandes se dieron cuenta de la existencia de la masa Relativa y la examinaron cuidadosamente y así lograron comprender mejor algunos secretos del reino de la Reina Masa.
Y, bueno, Materia, la princesa a la cual servían Electrón, Protón y Neutrón, decidió acompañarlos en un viaje por las masas del reino.
Materia, igual que sus súbditos, se empezó a introducir en todos los cuerpos que tenía el reino de la Reina Masa. Y logró entrar a todos, sin faltarle uno siquiera. Tanto le gustó a la princesa Materia entrar a las masas que ahora entendía la felicidad permanente de Electrón, Protón y Neutrón.
Desde entonces se dice que todos los cuerpos del reino de la Reina Masa tienen a la Materia en su interior. Las masas móviles dicen que un cuerpo tiene masa si en su interior se encuentra la princesa Materia.
Otra cosa que sucedió cuando la princesa Materia se introducía en los cuerpos del reino de la Reina Masa, es que mientras más entraba en ellos, más difícil era para las masas móviles el poder moverlos. Las masas móviles se dieron cuenta que mientras menos se introducía Materia en los cuerpos, más fácil era moverlos del lugar donde se encontraban. Igual cosa sucedía con masas que se movían, las masas móviles se dieron cuenta que era más difícil cambiar el movimiento de ellas mientras la princesa Materia más se introducía en ellos.
Una masa móvil le preguntó a la princesa Materia el por qué sucedía que su entrada a los cuerpos del reino hacía más fácil o más difícil cambiar el movimiento de los cuerpos. Y la princesa respondió: “lo que sucede es que yo, cuando entro a una masa, la masa me confunde con una prima mía, Inercia, entonces, las masas dicen que si Inercia está con ellos, a ellos les dificulta cambiar el movimiento”.
Desde entonces es que las masas móviles dicen que un cuerpo con Materia en su interior tiene también a Inercia metida en su interior.
A todo esto, Electrón, Protón y Neutrón seguían, ahora con la princesa Materia, metiéndose en cuánto cuerpo con masa encontraban en su camino.
Ha de saberse, también, que Electrón, Protón y Neutrón tenían innumerables hermanos en el reino de la Reina Masa, que pertenecían, respectivamente, a las familias de los Electrones, Protones y Neutrones.
Una vez, los amigos Electrón, Protón y Neutrón llamaron a sus hermanos, y se metieron muchos de ellos en un cuerpo y vieron que el cuerpo se hacía más grande, luego se metieron unos pocos en otro cuerpo y este cuerpo se hacía más pequeño. Desde afuera una masa móvil miró la entretención de los amigos y sus hermanos y dedujo: “mientras más electrones, protones y neutrones tenga un cuerpo, la medida de la masa del cuerpo donde están se hace más grande”.
Y pasó el tiempo y ahora, tanto la princesa Materia como sus fieles súbditos Electrón, Protón y Neutrón y todos sus hermanos, se introducían a todos los cuerpos y les iban dando forma y medidas diversas. Las masas móviles, que casi no podían ver a los hermanos de Electrón, Protón y Neutrón, los confundían con la princesa Materia.
Desde entonces es que las masas móviles dicen que los cuerpos con masa tienen a Materia en su interior y que, a su vez, la princesa Materia tenía electrones, protones y neutrones.
Y, Electrón, Protón, Neutrón y la princesa Materia, siguen hasta el día de hoy jugando, felices y unidos, en todas las masas del reino de Reina Masa. 

PALABRAS DESCONOCIDAS:

ELECTRÓN: partícula que se encuentra alrededor del núcleo del átomo que tiene carga eléctrica negativa

PRO-TON: es una partícula subatomíca con una carga eléctrica elemental positiva 

NEUTRON: partícula elemental del núcleo del átomo no tiene carga eléctrica

AMPOLLETAS : en navegación marítima al antiguo instrumento usado para medir (mejor dicho estimar) el tiempo 

RELACIÓN DEL CUENTO CON LA FÍSICA: es un concepto que identifica aquella magnitud de carácter físico que permite indicar la cantidad de materia contenida en un cuerpo  

ANÁLISIS: es una propiedad intrínseca de los cuerpos que determina la medida de la masa inercial